Su cesta está vacía
Su cesta está vacía

La sombra de nuestra palmera no es alargada, sino ancha, y cada vez cabemos más.
Aquí no encontraréis cuentos cortos, sino anchos, regalo de la estirpe de los generosos. Y es que quizá no podamos hacer la vida más larga, pero sí más ancha, como anchos son los cortos cuentos.
La palmera de Tres rosas amarillas no es la palmera de una isla desierta, sino la de un oasis, y el que se acerque siempre encontrará bajo ella algún regalo.
Cuento de HIPÓLITO G. NAVARRO para Tres rosas amarillas